Se piensa en las formas quietas de las estratificaciones de los cristales; en las extrañas caligrafÃas que la luz dibuja en las tinieblas; en vÃas lácteas que fulguran en los espacios siderales; en música, música sólo perceptible a los ojos. Un profundo sentimiento de armonÃa envuelve toda su pintura de un halo de pureza. Y ella está ahÃ, desnudándose en sus telas. Ella crea y recrea. Renace la naturaleza toda. Apasionada, recorre el camino de la belleza en una verdadera concepción estética del arte. La naturaleza se filtró por los cristales transparentes de su alma y asà entrega la niñez en Córdoba, su adolescencia y la vida toda. Liliana Bori se detuvo, miró las entrañas de la tierra, le robó y le arrancó sus secretos más Ãntimos y se adueñó de su optimismo vital. Estalló su sentimiento todo y jugó, sÃ, jugó con la simpleza de la arena, con la calidez de las piedras, con el fulgor de los metales y se hizo poeta de color.
La artista se entrega a las combinaciones de lÃneas, superficie, que aunque parezcan improvisadas son el resultado de una búsqueda sutil, tenaz, afanosa; tales elementos están organizados de acuerdo con una lógica particularÃsima. En la mayorÃa de las obras se asiste a una trascendencia de estilo, en que las formas de acendrada nobleza, son la expresión de una pura aristocracia del espÃritu.
Liliana Bori, la autora de estas obras plasmadas sobre un soporte sólido de dibujo preciso, escueto de trazos puros, de colorido frÃo, bruñido, con frecuencia cristalino, incorpora a las mismas, piedras semipreciosas, arena, metales y mica con reservas en las gamas tonales; destacándose formas en el vacÃo que producen la sensación de infinitud imponderable; todo permanece quieto en una certidumbre estática.
Liliana Bori - pintora argentina, nacida en Rosario Provincia de Santa Fe - pintora autodidacta que luego de mucho leer, bucear y experimentar en distintos talleres, decide incorporarse al grupo de los pintores abstractos.
Ha participado en numerosas exposiciones colectivas e individuales.





